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miércoles, 20 de diciembre de 2017

Exposiciones imprescindibles para 2018


(Este artículo apareció originariamente en The Fine Art Collective. Autoría: Angélica Millán)

Podríamos quejarnos de la calidad de las exposiciones que nos deparará 2018, pero no podemos hacerlo aún a estas tempranas alturas del año.
Para realizar este tipo de afirmaciones categóricas tendríamos que atenernos a dos variantes: Una, que a estas alturas todavía los grandes museos de nuestro país no han anunciado sus Big Shows del año que viene en sus agendas (y si no, acuérdense de la exposición más esperada de este 2017 en el Museo del Prado ,“ El Espíritu de la pintura” de Cai Quo Quiang, que se supo antes en los corrillos del arte que en los medios oficiales y de la que tuvimos constancia ya bien entrado el año) y dos, que si entre las muestras venideras hay una de Maruja Mallo en uno de los buques insignia del la milla del arte de Madrid como lo es el Thyssen, tendremos que poner punto en boca.
- MARUJA MALLO. MUSEO THYSSEN
(Título y fecha por determinar. Previsiblemente en junio de 2018)
Esperemos que sin la coletilla “mujer artista” en el título y por la puerta grande, el Museo Thyssen dedicará una monográfica en los meses venideros a la artista Maruja Mallo (1902-1995), que vendrá a completar el año dedicado a la pintora surrealista gallega.
Esta pintora que rompió moldes en todos los sentidos, se movió entre el surrealismo pictórico y la abstracción y utilizó el escándalo como vehículo de rebeldía y el arte como instrumento para mejorar la sociedad, además de moverse en los círculos intelectuales de la tan laureada y masculina Generación del 27.
A falta de más detalles sobre las obras que colgarán en los muros de la pinacoteca, sólo se pueden añadir las ganas de ver lienzos tan representativos de su carrera como “La sorpresa del trigo” o “La verbena”, perteneciente a los cuatro óleos que constituyen la serie dedicada a las fiestas madrileñas, conjunto del que forma parte, pertenecientes ambos al Museo Reina Sofía.



“La verbena”. Maruja Mallo. Museo Nacional Reina Sofía.
Lo único que nos chirría es que en su agenda de exposiciones ya aparece la de Monet/Boudín programada para junio del año que viene y no de la Mallo, que aunque de forma no oficial, el museo lo cuenta ya en sus redes sociales.

- “NATURALEZA DIGITAL”, JENNIFER STEINKAMP. FUNDACIÓN TELEFÓNICA.
23 de febrero/ 22 de abril 2018.
Sin lugar a dudas otra de las exposiciones que más interés nos suscita, por el recorrido de la artista como pionera de lo digital, por su inclusión de la naturaleza como parte de un arte unido a lo tecnológico en el que ambos se retroalimentan, formando espacios arquitectónicos irreales.
¿Naturaleza digital? o ¿Tecnología viva? Sea como fuese, la exposición ‘Naturaleza digital’ presenta cinco vídeo instalaciones en los que parte de elementos del mundo vegetal y a través del uso de herramientas de modelado 3D, la artista genera imágenes de árboles, tallos y flores y crea composiciones que proyecta sobre los espacios diluyendo la arquitectura y animando sus muros. Sin lugar a dudas otra de las exposiciones que más interés nos suscita, por el recorrido de la artista como pionera de lo digital, por su inclusión de la naturaleza como parte de un arte unido a lo tecnolológico en el que ambos se retroalimentan, formando espacios arquitectónicos irreales.
La instalación ‘Madame Curie’ (2011) se inspira en la célebre científica que recibió dos Premios Nobel por sus investigaciones pioneras en el campo de la radioactividad. Marie Curie fue además una apasionada de las plantas. A través de la renderización de más de cuarenta especies botánicas y de grandes proyecciones sincronizadas, esta obra de Steinkamp homenajea a una de las grandes figuras de la historia de la ciencia al mismo tiempo que nos hace reflexionar sobre los efectos que las explosiones y la energía atómica tienen sobre la naturaleza.


‘Dervish’, ‘Judy Crook’ (2012-2017), ‘Garlands’ y ‘Bouquet’ (ambas de 2012), son el resto de instalaciones que componen la muestran y que siguen esa estela que intenta diluir las fronteras que separan el arte, la tecnología y la naturaleza.

- Zuloaga en el París de la Belle Époque. 1889 – 1914. Fundación Mapfre (Madrid).
Hasta el 7 de Enero de 2018
Casi no llegamos a tiempo, pero enero del nuevo año queda reservado a Zuloaga. Otras exposiciones de la Fundación Mapfre vendrán con sorpresa en 2018, pero el pintor vasco se merece una visita, sobre todo para alejarnos del concepto oscuro y tradicionalista con el que se asocia su pintura.

Retrato de la condesa Mathieu de Noailles, 1913. Museo de Bellas Artes de Bilbao Inv. 82/50 © Ignacio Zuloaga, VEGAP, Madrid, 2017 .Foto: © Bilboko Arte Ederren Museoa-Museo de Bellas Artes de Bilbao
La exposición Zuloaga en el París de la Belle Époque nos reconcilia con su pintura más innovadora y bella, y con el toque bohemio que le aporto su estancia en la ciudad de la luz, donde tuvo la suerte de coincidir con el arte de artistas como Gauguin.

-EUSEBIO SEMPERE. MUSEO REINA SOFÍA 9 de mayo/27 de septiembnre de 2018.
El Museo Reina Sofía presenta una retrospectiva de Eusebio Sempere, una de las figuras más significativas del arte español del siglo XX, y clave en la maestría del arte cinético (Es una tendencia de las pinturas y las esculturas contemporáneas creadas para producir una impresión óptica de movimiento).
La muestra reúne alrededor de 170 obras: acuarelas, gouaches, relieves luminosos, collages, pinturas, móviles, esculturas y proyectos interdisciplinares, además de un apartado documental que abarca desde 1949 a principios de la década de 1980.
En 1955 había tenido lugar la exposición Le mouvement en la galería Denise René, considerada el origen del arte óptico y cinético, que coincide con la exposición previa de sus trabajos en las galerías de la capital francesa que antecedieron a este tipo de arte.
La exposición comienza con un conjunto de acuarelas abstractas relacionadas con la obra de Vassili Kandinsky y Paul Klee, que dan paso a una amplia representación de los gouaches realizados en París, obras geométricas de expresividad contenida en el trazo y una especial sensibilidad por la luz y el espacio; junto con una selección de los relieves luminosos en los que empezó a trabajar en 1955.


Para leer el artículo completo ve al siguiente link:
http://thefineart.es/blog/post/las-exposiciones-que-vienen-en-2018


martes, 30 de junio de 2015

MULAFEST: El Arte Urbano se abre camino



Podemos seguir cerrando los ojos para no ver que está pasando, pero el Arte Urbano cada día ocupa mayor presencia en los circuitos tradicionales del arte.

Aunque no lo parezca, el festival Mulafest, evento por antonomasia del Street Art en nuestro país, va copando posiciones y haciéndose un hueco en el mercado del arte. Ya sabíamos que el común de los mortales, el llamado gran público, siente, se identifica y acoge esta manifestación artística surgida en las calles de forma ilegal, como propia.

Es normal encontrarse a menudo con la discrepancia en la punta de la lengua sobre el espejismo del arte contemporáneo, debate que apenas se batalla en torno al arte urbano. Y eso se nota.

Exposición del mural participativo de Ricardo Cavolo.

El Mulafest, que tuvo lugar este año durante los días 25 al 28 de junio, es una celebración de la cultura urbana en su sentido más amplio, que cuenta con una buena legión de seguidores. Su manifestación artística más popular, el Arte Urbano, cuyo interés no ha hecho sino crecer desde su aparición, también lo ha hecho entre aquellos sectores o instituciones conservadoras que un dio lo relegaron a las tinieblas queriendo sepultarlo bajo los designios de un “arte menor” (en el peor de los casos, sin el sustantivo “arte” por delante).

Los índices de ventas, los records alcanzados en subasta, el interés de los coleccionistas por adquirir este tipo de arte (temerosos de que de verdad comience a contar en mercado) y la cercanía y el interés con el que lo acoge el público, ha empezado a cambiar el panorama de este festival y de la existencia misma del arte urbano. Ahora son estos  sectores tradicionales de los que hablábamos, los que comienzan a querer estar.

Si las casas de subastas patrocinan artistas urbanos y tienen stand en un festival como Mulafest, es que algo está cambiando. 


Stand de Duran Subastas en Mujafest.
Duran Subastas aparecía en el recinto del IFEMA como patrocinador de algunos artistas como Sfhir y con stand propio, donde no faltaban obras a la venta (con precio incluido) de este mismo artista y de otros como Pastron7.

Eso sí, nos encandiló la técnica y la habilidad del artista Sfhir, que me hizo cambiar la percepción de lo que supone la realización de una obra de arte urbano, transformando en mi mente la imagen establecida del spray vaporizándose sobre los muros, por el carboncillo, la paciencia y el trazo minucioso del artista. 



        El tríptico metafórico que dejaba en el lienzo central a una diosa con piel de lobo, incluía la técnica de la luz ultravioleta sobre la pintura, que al reaccionar creaba una imagen corrosiva cercana a la radioactividad, muy de acuerdo con ambientes urbanos y underground. No os perdáis su obra y los millones de técnicas que utiliza en sus shows e instalaciones o los soportes sobre  mobiliario industrial que interviene con su estética y animalario característico.

Sfhir trabajando en su tríptico.

      Hablando de la introducción de los circuitos tradicionales en el arte urbano o viceversa, encontramos la iniciativa más emocionante a ojos de los amantes de museos. No es la primera vez que un museo participa en estos tejemanejes, pues ya se cuenta con precedentes como la intervención del artista Dadi Dreucol en el CAC Málaga o la reinvención en clave de Arte Urbano de los carteles míticos de Casas organizado por Museo Thyssen Málaga.

Pero esta vez es el museo el que sale de su burbuja, abandona su comodidad y se desplaza a un territorio ajeno para empaparse de arte urbano. El experimento pareció funcionar, si por funcionar se entiende acercar al público a la idea de museo en otros ambientes que no son el propio, y que otro tipo de público entienda estos continentes de arte como algo móvil, cercano y con voluntad transformadora. No sé si suficiente, pero es un comienzo.

Hablamos de la  iniciativa que el Museo Thyssen llevó al IFEMA con la idea de reinventar una de las obras de su exposición temporal “Zurbaran: una nueva mirada”. Para ello contaron con tres artistas contemporáneos que reinterpretaron en vivo durante el festival la obra “Santa Casilda”, del pintor barroco.

Resultado de la actividad del Museo Thyssen
"Zurbaran: Una nueva mirada".
El artista plástico Ricardo Cavolo, el joven ilustrador Simmon Said y la artista Carla Fuentes, fueron los elegidos. Obviamente lo más interesante fueron las diferentes versiones que los artistas crearon en sus murales, al aplicar técnicas y estilos dispares para contar la historia de Santa Casilda, hija de un rey árabe que fue martirizada en 1807 por convertirse a la religión cristiana.

Por suerte, me encontré con Simmon Said trabajando en su mural y cambiando los tintes claroscuros del maestro Zurbarán por los colores propios del movimiento modernista vienes. Mientras Santa Casilda se transformaba en una diosa al más estilo Klimt, me contó de viva voz que significó para él trabajar en este proyecto impulsado por el Museo Thyssen.



Por otro lado, el resultado de la versión de Ricardo Cavolo para Museo Thyssen fue de la mano de la creación de ese mundo propio surgido de una estética circense y de su visión urbana que inunda todas sus obras. Además este año pudimos disfrutar del mural participativo creado para la pasada edición de Mulafest de más de 26 metros de largo (arriba en la foto).

Reseñable es también la presencia de algunas marcas internacionales de productos de pintura especializada, como Liquitex, que patrocinaron el mural de Cavolo y que tiene como buena costumbre patrocinar a artistas dotándolos con material innovador.

Los murales de estos tres artistas, junto al cartel del propio museo, creaba un cubo en cuyo interior se encontraba una instalación luminoso-floral como alegoría al momento en que Santa Casilda es descubierta ayudando a los prisioneros cristianos de su padre en el momento en que les llevaba alimentos y que por obra divina se conviertieron en flor.

En un festival de estas dimensiones, también tienen cabida las iniciativas solidarias que creen en el cambio social a través de la cultura, el arte y la creatividad. Esto es lo que promueve Motores para el Cambio, luchando por impulsar un mundo mejor de la mano de la Fundación Voces, organización sin ánimo de lucro, que lucha contra la pobreza con la fuerza transformadora del arte y la cultura.
Ahí es donde me topé con Mister Piro, que colaboraba en este proyecto con la realización de un mural en vivo. Me atraparon sus acuarelas como reinvención del grafiti tradicional, sus pinturas diluidas que dotan al arte urbano de una nueva dimensión al incorporasen técnicas tradicionales que se suponen, ajenas al arte urbano. 


Mister Piro trabajando en su mural para "Motores para el cambio"

El spray ya no es el rey del arte callejero. Sorprende la juventud del artista y su trayectoria afianzada, pues como dice el famoso tango “Que 20 años no es nada”. También tiene su propia visión sobre la entrada del Arte Urbano en este tipo de festivales y en otros espacios como las galerías.

Las galerías tampoco quieren perderse el espectáculo. Algunas abrazan el arte urbano como de soslayo, sabedores de su introducción pujante en el mercado del arte, pero pocas se dedican en cuerpo y alma y a jornada completa a representar artistas urbanos. Aquí es donde mi debilidad se centra en la galería madrileña Espositivo.

Su elenco de artistas jóvenes y emergentes se complementa a la perfección con otros de larga trayectoria internacional como el artista Borondo. Han conseguido poner en el panorama del arte urbano español a artistas como el italiano Nemos,  cuyos trabajos en las fachadas de la capital comienzan a ser respetadas incluso cuando hay obras de por medio.

Desi Cibera o An Wei aportan la frescura y las ganas de los que comienzan, pero cuya maestría hace pensar en carreras de larga trayectoria y que tienen como eje centrar de su arte, el retrato.


Trabajo en directo de Desi Civera para Mulafest.
Fueron la única galería que instaló dentro de sus paredes una pequeña representación de su espacio en Madrid y sus shows en vivo durante todo el festival hacían que uno tuviera ganas de quedarse allí para siempre.
La artista invitada, María Capdevilla, atrapaba con sorna la crítica a los desmanes y lujos de la sociedad y los valores sobrevalorados de la juventud y la belleza  con sus figuras grotescas y envejecidas. Imprescindible, si no olvidamos que el arte urbano siempre fue de subversión, crítica y protesta.


María Capdevilla para galería Espositivo.

Un lugar para no perderse, más allá de festivales y del mundanal ruido. Para que algo funcione tan bien, tiene que haber una orquestación de fondo y eso le pertenece a las impulsoras del proyecto de Espositivo. La galerista, comisaria y comunicadora cultural Patricia Galán nos contó un poco más de su puesta en escena en el Mulafest.



La presencia de otras galerías orientadas al Arte urbano dotaron de color y consistencia la presencia del Arte Urbano en el festival, especialmente Swinton Gallery, La fiambrera o Gunter Gallery.



La Fiambrera, Gunter GAllery y Swinton Gallery.

Lo más interesante a la hora de analizar un festival de este calibre es sin duda su constante reinvención, su sed por incorporar lo viejo a lo nuevo y su avance de paso tímido pero firme, por situar el Arte Urbano donde se merece. El Street Art no va a irse a ningún sitio y va ganando terreno a las tradicionales estructuras del mundo del arte, que poco a poco van rindiéndose a sus pies.