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lunes, 27 de febrero de 2017

¿Que dicen las Redes Sociales sobre Arco 2017?


(Este artículo apareció originariamente en The Fine Art Collective. Autoría: Angélica Millán)

Una gran Salsola Kali imaginaria (o planta rodadora del desierto) recorre la ausencia de polémicas en torno al arte y las ferias de Arte Contemporáneo. Es definitivo, ARCO ha quedado desierto de controversias este año.
Atrás quedan los vasos medio llenos (o medio vacíos, según se mire) de Wilfredo Prieto, que indignaban a la opinión público por su valor en el mercado de 200.000 euros o la nevera de refrescos que contenía a un Franco caricaturizado (y congelado) por Eugenio Merino en 2012 y que levantaba ampollas entre los espectadores.

Incluso el artista que este año presentaba en la Galería ADN su obra 'Pasaporte de rescate' -en la que decenas de pasaportes sirios, turcos, libios y jordanos aparecen envueltos en el papel dorado de las mantas térmicas con las que se cubren a los inmigrantes- declaraba en sus redes sociales que el propio Directo de la feria Carlos Urroz, apostillaba que ”El coleccionista busca en Arco al artista emergente y sexy”. Más política y menos polémica en este año en donde la pulcritud y el saber estar fueron las reinas de la feria madre.
Pero, ¿De qué se habla cuando no hay ruido, jarana, carnaza, con la que despedazar las ferias de Arte Contemporáneo?, ¿Acaso ARCO es menos ARCO sin un fantoche sobre el que volcar nuestras frustraciones?
Pero la vida sigue y aun huérfanos de estas polémicas que endulzan las jornadas maratonianas de ferias en la capital, el usuario ha dejado constancia con sus selfies en las Redes Sociales, su paso por ARCO. Mientras los críticos y periódicos de tirada nacional se ocupan de cifras, de connotaciones políticas, de análisis de mercado, los usuarios ponen su mejor cara y disparan la instantánea que los atrape junto a las obras de arte, casi relegadas a un segundo plano.
Lejos de querer hacer un examen antropo-científico de esta tendencia en alza, esto es lo que dicen las redes sociales de los usuarios sobre la Feria ARCO:
- Lo más fotografiado:
Uno de los flases más buscados de esta edición ha sido el latex desinflado de “Self portrait as a child” de Clemens Krauss, de la Galería Crone. Cierta indignación y sorpresa han sido las culpables de que esta obra acapare los time lime de Instagram y los hashtag más seguidos de la feria.

  

- Arte cinético y todo lo que se mueve
Esa corriente iniciada en los años 50 del siglo pasada para designar a aquellas obras fundadas en la introducción del movimiento como elemento plástico dominante, parece seguir funcionando.
A pesar de que surgió en un contexto relacionado con los avances tecnológicos de esta etapa y que ahora quedarían obsoletos, el público sigue recibiéndolos como móviles infantiles que hipnotizan a los niños.



Para leer el artículo completo haz click en el link:

http://www.thefineart.es/blog/post/lo-que-las-redes-sociales-dicen-sobre-arco-2017


seguidos de la feria.

miércoles, 8 de febrero de 2017

¿ES EL ARTE UN ARMA DE USO POLÍTICO? (ARTÍCULO APARECIDO EN THE FINE ART COLLECTIVE)


¿El es arte un arma de uso político? 
Reflexión en forma de artículo para The Fine Art Collective, que rodó en las cabezas de muchos tras la barbarie perpetrada en una galería de arte en Ankara con el asesinato del embajador ruso y su bizarra puesta en escena.
(Para leer el artículo completo haz click en el link que aparece más abajo)
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Esto que vas a leer no será un artículo para intentar ensalzar el arte a la categoría de terremoto informativo. No serán unas líneas para intentar convencer al interlocutor de lo crucial que el arte es para la vida y como la historia trata de repetírnoslo una y otra vez.
Tampoco podrá ser un espacio para reflexionar sobre la violencia que sucede en lugares que fueron pensados para el disfrute del ojo humano a través del arte y mucho menos será una excusa para hablar de la barbarie perpetrada en Ankara hace días por el hecho de que tuviese lugar en una galería de arte.


Asesinato del embajador ruso en una galería de arte en Ankara.

Pero tampoco podemos negar que determinados hechos ocurrieron, como tampoco podemos negar que el arte casi como bastón antropológico, ha sido utilizado como aliado para el poder, como elemento para disuadir a las mentes, para sembrar el miedo, pero también, para luchar contra él.

Como aquella mañana en que amanecimos entre miles de ilustraciones de lápices rotos en tonos encarnados que inundaban nuestras pantallas y fueron el vehículo de expresión y repulsa contra aquellos que no entienden de libertad. El arte como lenguaje y hermandad ante el terror, de aquel que no entiende ni idiomas, ni fronteras. Charlie Hebdo y el atentado acaecido en Francia dieron buena cuenta de ello.

Y es que también se muere de alguna manera cuando desaparece nuestra identidad, cuando te despojan de ella a través de la destrucción de del Patrimonio, cuando éste se convierte en un objetivo a derribar, a sabiendas que es símbolo de la unión de las culturas y los pueblos.

Nos matan y morimos cada día de múltiples maneras, aunque a veces no paguemos solamente con nuestras vidas y el arte y la cultura sean la excusa para conseguirlo.
http://thefineart.es/blog/post/es-el-arte-un-arma-de-destruccion-y-el-museo-un-espacio-politico

lunes, 1 de agosto de 2016

"El día que odie (el mundo de) el arte" (Repost para The Fine Art Collective)


Como siempre, os dejo mi artículo de esta semana para The Fine Art Collective sobre odios y pasiones. "Del amor al odio no hay más que un paso", dicen.
No olvidéis que podéis leer el artículo completo en el link que os dejo abajo y que podéis comentar, odiar y amar cualquier parte del post ;)


El DÍA QUE ODIE (EL MUNDO DEL) EL ARTE.


Desde aquella muchacha que observó por primera vez impávida las alas desplegadas y los paños mojados al viento de una tal Victoria de Samotracia, ha pasado ya alguna década que otra. Momento exacto también en que supe que el arte era la mejor manera de expresión humana, la que mejor canalizaba mis pasiones y (sin)razones. Tal fue la locura que incluso, cándida de mí, quise convertirlo en mi profesión.


Victoria de Samotracia. Museo del Louvre



Hace el mismo tiempo también del que andaba caída del guindo, en una feliz ignorancia que no entendía aún que el arte no sólo era eso que me emocionaba en las antiguas diapositivas proyectadas en las clases de Historia del Arte y que , como casi todo en esta vida, se emborronaba tras lo que suele denominarse como ”el mundo de”.

Algunas disciplinas como el cine o la danza, esas bellas expresiones artísticas, se convierten en un problema cuando se les añade “el mundo de” por delante.
“El mundo del espectáculo es así” dicen, y claro uno no puede hacer más que agachar la cabeza y callar. Porque “es asi”, y punto. Y entonces coges el guindo, y te subes a la primera rama que pillas por el miedo a ser devorada por un león, o por un crítico voraz o por un #yolosetodoynohaymásquehablar, o por el martillo de una casa de subastas que resuena en los ecos de un millón de euros.

Pero resulta que miras alrededor y en el árbol de al lado ves a otros como tú, subidos a otros árboles, también con miedo o recelo, observándolo todo desde arriba, mirando como “el mundo del arte” lo engulle todo.

No vaya a entenderme mal. Sigo amando lo que hago y sigo mirando con los ojos de la chica de las clases de historia del arte a aquellos que con pasión mueven sus pinceles ajenos a las cifras del mercado del arte y distantes a los intereses de instituciones, mercados y museos.

Sigo admirando a los profesionales que trabajan por y para el arte. Sobre todo a aquellos que dejan de lado los egos y lucimientos personales y que dejan de hablar con condescendencia para simplemente, hablar. Admiro a aquellos que trabajan para que el arte no sea nunca más un producto elitista, que entienden que Luisa, la señora del piso de al lado, también tiene que disfrutar con el arte, pero que cuidan y comprenden que éste es una expresión suprema de la esencia humana y que por ello no debe frivolizarse ni devaluarse.

 Ni “de”, ni evaluarse. Porque al guindo sube uno cuando se da cuenta que en las grandes ferias de arte contemporáneo, en ocasiones, son las propias instituciones las que compran obras de artistas que han sido becados por ellos mismos previamente, que subvencionan a galerías para que puedan ir a esas ferias o que contratan a expertos para que elijan las obras que formarían parte de sus colecciones.  

Y es que hay muchas formas de sentir, de vivir el (o del) arte y uno se da cuenta pronto que tiene que elegir como quiere hacerlo.
Uno de los mayores inconvenientes a los que se enfrenta el arte, es a su mercantilización, que no a su venta, sino al hecho de que todos los que lo amamos deseamos convertirlo en profesión, en una renta, en un prebenda que queremos que nos entreguen por amarlo. Y de ahí no salimos.


Puedes leer el artículo completo aquí:

http://www.thefineart.es/blog/post/el-dia-que-odie-el-mundo-del-el-arte

martes, 29 de diciembre de 2015

"Como (....) cosas que no existen": De la Bienal de Sao Paolo al Serralves en Oporto


Oporto, una ciudad de luz, de decadencia majestuosa, que en su intento de no aparentar lo que no se es, se convierte en  muñeca rusa que esconde dentro de sí otras dos joyas: La Fundación Serralves y la exposición “Como (…..) cosas que no existen”.

En activo desde el 2 de octubre y apunto de clausurarse el día 17 de enero, la muestra resultante de la selección de los trabajos de la 31 Bienal de Arte de Sao Paolo, que cruzó el atlántico para caer en la ciudad lusa, merece una reseña y sobre todo una visita.

Vista panorámica de la Fundación Serralves.

La exposición, que incluye el trabajo de veintiocho artistas o colectivos que fueron expuestos con anterioridad en la Bienal de 2014, adquieren en Portugal un curioso significado al cambiar de contexto. Dejar atrás Brasil supone también alejar los problemas acaecidos en América Latina, enfrentarse a la mirada europea y su ombliguismo, que al tiempo enfría y emborrona lo que los artistas denuncian en los trabajos seleccionados.

“Como (….) de cosas que no existen”, el controvertido enunciado que intenta hilar la exposición ya fue muy criticado durante el desarrollo de la Bienal, al ofrecer múltiples lagunas e incoherencias en el discurso, que  pusieron al descubierto a sus comisarios.
Pero también es cierto que se convirtió de esta manera en una metáfora del arte contemporáneo, dándole sentido a esos puntos suspensivos del enunciado, que son todo y nada a la vez.

Por ello el lema, tanto de la Bienal de Sao Paolo como de la exposición, es dar voz a aquello que no existe, que se calla, que se esconde, que se evita.
Por ello uno de los objetivos de la exposición es abordar la noción de conflicto a través de proyectos que tienen en su centro relaciones no resueltas, entre grupos, entre diferentes versiones de la historia o entre ideas incompatibles.

Detalle de "Como (....) cosas que no existen. Foto: Pedro Crespo.


Ese espacio lleno de puntos suspensivos en el enunciado se convierte así en un juego de la propia exposición, al poder ser rellenado con múltiples significados, convirtiendo al espectador al mismo tiempo en creador, al poder dotar de diferentes sentidos a la muestra. (Por ejemplo: Como ver cosas que no existen, como sentir cosas que no existen, como reflexionar cosas que no existen…).

Las opciones son infinitas y con ellas cambian el sentido de las obras y el dialogo que se establece entre ellas. Tal vez demasiado enrevesado para el espectador, pero si eres capaz de entrar en el juego, no  querrás salir de ahí.

Las “cosas que no existen” son los valores que el sistema nos impone o nos esconde. La exposición se pregunta cómo pensamos y sentimos fuera de los límites del sistema, como sería el sistema si nos dejaran completarlo, justo como hacemos con esos puntos suspensivos del título de la exposición.

Nos crean fronteras artificiales, divisiones de países, continentes, razas, religiones y culturas, y aquí es donde entra en juego el trabajo de Qiu Zhijie con“Mapas”.


Instalación "Mapas" de Qiu Zhijie. Foto: Pedro Crespo.

Enfrentarse a un inmenso mural  donde numerosos mapas señalan un mundo imaginario y nuevo, hace crecer la sensación de que las fronteras que el ser humano ha configurado ya no sirven. Hace reflexionar sobre la necesidad de establecer un nuevo orden que estructure el planeta en post de otras coordenadas más humanas, que tienen que ver más con las necesidades sociales, afectivas y de derribo de ideas preconcebidas, tanto religiosas como políticas.

Detalle de algunas de las geografías creadas para "Mapas". Foto: Pedro Crespo.

El mural de Qiu Zhijie es aún más impresionante si cabe, al realizarse en tan sólo tres días, sobre papel de arroz semitransparente y tinta  y con las técnicas de mapeo de la  tradición china. Estos mapas señalan lugares imaginarios, configurando países y ciudades cuyos nombres giran en torno a temáticas como la política, el amor, la religión o los estados emocionales, creándose así una especie de topografía inventada de la vida contemporánea.

Detalle de "Mapas" de Zhijie. Foto: Pedro Crespo.


En el centro de la enorme habitación y rodeada por los murales de Qiu Zhijie, flotaba un árbol suspendido sobre un esfera roja, que se cierra con una suerte de bancos de madera que se disponen en círculo rodeando la obra. Inevitable recordar aquel pasaje celebre del Principito, donde un baobab, el árbol probamente más antiguo de la tierra, crece sin límites hasta llenar todo un planeta.

"Mujawara". Grupo Contrafilé.

La instalación denominada Mujawara” perteneciente al Grupo Contrafilé (Compuesto por el brasileño Sandi Hilal, el palestino Beit Sahour, y el italino Alessandro Petti), está inspirada por un lado en la historia colectiva de las comunidades marginadas de Brasil y por otro en la noción árabe de barrio (Mujawara en árabe). Para la Bienal, se creó a propósito un nuevo mujawara al sur de la bahía, donde se encontraban refugiados palestinos,  investigadores, artistas, indígenas y miembros del Movimiento de los Sin Tierra (MST). Estas reuniones tenían lugar bajo la sombra de los árboles. 

A posteriori, los artistas convirtieron el árbol y el banco en símbolo de estas asambleas como metáfora del encuentro y entendimiento entre diferentes comunidades y convirtiendo al mismo tiempo al arte en el vehículo que las amalgama todas ellas.

Bancos de madera y libros pertenecientes a la instalación "Majawara".


La propia instalación viene acompañada de libros amarrados a los bancos que rodean la esfera roja y al árbol, para poder compartir conocimientos con el de al lado, para contar historias al pie del baobab. La utilización del Baobab en este trabajo encierra un gran simbolismo, ya que esta especie fue traída a Brasil por los esclavos africanos, es testigo de los tiempos antiguos y guardián de los cuentos

El baobab de la muestra fue plantado para la Bienal de San Paolo y dejado crecer hasta la exposición en la Fundación Serralves, donde puede observarse su evolución, también como metáfora de que la mujawara sigue viva.
Definitivamente la obra busca instaurar un diálogo sobre la tierra y el exilio, y promueve compartir experiencias comunes.

La gran dimensión de las obras seguía siendo la tónica predominante, cuando me tope de bruces con los rostros gigantes de Eder Oliveira (1983), que habían formado parte de una serie de siete retratos que fueron expuestos en la Bienal, y que además y originariamente, habían nacido en las calles brasileñas. 

Sin título. Eder Oliveira.

Los rostros pertenecían a hombres involucrados en crímenes que aparecían en la prensa sensacionalista, en su mayoría mestizos con rasgos negros e indígenas. Aunque no se indica en la obra que estos retratados sean delincuentes, la manera en que encaran la cámara y el formato de las fotografías de la prensa amarillista, (de donde Eder extra el material de su obra) nos hablan de su condición.


Lo realmente interesante del trabajo es la paradoja que se establece entre sus dimensiones heroicas y su anonimato, en un trabajo en donde la protesta social contra la discriminación de estos seres excluidos, es la tónica predominante.

Lo que también es cierto es que estas imágenes pierden parte de su fuerza cuando son sacadas de su contexto original y son transpuestas en la Bienal y en el Serralves. Porque el hecho es que ciertas obras de arte están íntimamente relacionados con el espacio donde están, como es el caso del arte urbano.

La video-instalación también toma un papel preponderante en la exposición, donde me atropo de principio a fin la trama de “Infierno” del israelí Yael Bartana, en una crítica brutal al derroche y la ceguera que son capaces de producir las religiones.



En el vídeo se narra la hipotética destrucción, por una especie de cataclismo, de la réplica del Templo de Salomón, que se construyó en San Paolo, al igual que ocurrió con el templo original. El templo de Salomón en la ciudad brasileña fue construido  por la Iglesia Universal del Reino de Dios e inaugurado en Sao Paolo 2014.

Tras el cataclismo que aparece en el video, solo queda en pie un muro, como ocurriría con el famoso muro de las lamentaciones en Jerusalén, el único resto que queda del original templo de Salomón.

A pesar de la destrucción, los restos que quedan tras el cataclismo se convierte en una especie de atracción turística, como si el Muro de las Lamentaciones fuese una atracción más, un escenario frívolo para la fotografía de viajes y la venta de souvenirs.

Reproducción del video "Inferno" de Yael Bartana:
Foto: Pedro Crespo.

La obra es una reprobación al despilfarro que supuso su construcción, donde los materiales fueron importados desde Israel, y que costó millones de dólares, generando gran controversia e indignación.  Una oda a la manipulación religiosa con fines comerciales que es denunciado a través del video arte.

Configurada por el colectivo Etcétera, la obra “Errar de Dios” es una instalación creada a partir del libro Palabras ajenas, de León Ferrari (1920-­2012), un collage de textos en donde el artista argentino mezclaba fragmentos tomados de medios de comunicación y la Biblia. Tras trabajar con Ferrari durante quince años, el colectivo creó una instalación para la Bienal en forma de  escalinata redonda con teléfonos, en donde se escuchan conversaciones del Papa, Monsanto, Dios o el grupo de inversiones Goldman Sachs, entre otros, para después solicitar al visitante grabar su propio mensaje.


Instalación "Errar de dios", del Grupo Etcétera.

Una atmosfera un tanto angustiosa, donde el rojo de la instalación del Serralves se mezcla con imágenes del Bosco y una suerte de teléfonos. Estos teléfonos que suenan sin parar hacen alusión a la Bolsa, como metáfora del nuevo dios de la sociedad contemporánea; el capitalismo.
Para completar la escena, es reseñable la petición para abolir el infierno, que ya inicio León Ferrari y que es recomendable leer.


Este ambiente contrasta con el de gran equilibrio y belleza de Historias de Aprendizaje, de la artista chilena Voluspa Jarpa, que enmascara tras la hermosa instalación, una serie de  archivos desclasificados (pero aun así censurados) que remiten a la historia de Chile, Brasil y Estados Unidos.


"Historias de aprendizaje" de Voluspa Jarpa. Foto: Pedro Crespo.

En definitiva una oportunidad de observar el mundo desde la problemática y óptica latinoamericana y donde el arte sirve para analizar diferentes maneras de resolver conflictos.  Muchos de los proyectos tienen en su base relaciones y enfrentamientos sin resolver: Entre los diferentes grupos, entre las versiones contradictorias de la misma historia, o entre los ideales incompatibles. Las dinámicas generadas por estos conflictos apuntan a la necesidad de pensar y actuar de manera colectiva, una manera más potente y enriquecedora que la lógica individualista y en donde “Como (….) cosas que no existen”, pueda ser el vehículo conductor.


*Agradecimiento al autor de las fotografías, Pedro Crespo.


viernes, 9 de enero de 2015

LOS 100 PROBLEMAS DEL ARTE CONTEMPORÁNEO (Parte I): ¿Es el Arte Contemporáneo un problema?


Vasari, Ghiberti, Agucchi, Bellori o Diderot. Winckelmann, Fiedler, Baudelaire, Eugeni d’Ors, Gaya Nuño o Calvo Serraller. Desde los albores de la humanidad hasta los tiempos modernos, el arte ha ocupado un respetable sitio en las cabezas de las mentes más privilegiadas. 

¿Qué es arte? ¿Qué no lo es? ¿Por qué? ¿Para qué? Pero nunca antes un periodo artístico había suscitado tanta controversia como el llamado, a grandes rasgos, “Arte Contemporáneo” y no solo entre los más críticos y letrados. El gran público también participa de este debate, casi siempre de manera involuntaria, al tildar de impostura las cifras astronómicas que alcanza la venta de algunas obras de arte y a los artistas que las realizan, normalmente por una desconexión y desencanto del espectador a este respecto.

¿Es entonces, el Arte Contemporáneo, un problema? Tal vez no un problema entendido de manera literal como cuestión discutible a resolver, pero si como interrogante, dilema o rompecabezas, tal vez con la importancia que suscita hacerse una pregunta y no tanto encontrar la respuesta.

Esto mismo debió pensar Juan Carlos Román Redondo, docente, ensayista, artista y asesor en la venta de arte cuando lanzó cuál Lutero, su centena de problemas relacionados con el arte contemporáneo. 
Pero está vez elegiría un medio más acorde a nuestros tiempos. Las 95 tesis de Lutero clavadas en la puerta de la Catedral de Wittenberg se convertían así  en sus “100 problemas del Arte contemporáneo” lanzados, esta vez, vía Facebook.

Fue precisamente este factor, el de difusión y democratización del arte a través de las nuevas formas de comunicación y la generosidad que supone compartir el conocimiento de forma libre, lo que acabo por atraparme. No lo hicieron menos sus reflexiones acertadas, los temas de debate y actualidad en torno al corrillo que rodea al Arte Contemporáneo y ese aliño de fina ironía que lo empapa todo y lo convierte en una síntesis de aquello, que con un poco de suerte, somos capaces de pensar o callar.

Un perfil multidisciplinar y experto como el suyo permite que Juan Carlos pueda hablar sin tapujos y con mucha propiedad sobre el entramado del mundo del arte, donde no duda en señalar su falta de estructuración para poder ser una actividad común y en donde se obvia premiar el talento y la creatividad al estar movido por otros intereses y gestionado por un poder que favorece a unos en detrimento de otros.

El lanzamiento de estas pequeñas lecciones por capítulos, que se encuentra en su primera entrega (Lleva completados 50 de los 100 que componen el conjunto) comprenden una verdadera enciclopedia didáctica y festiva en donde se pone al descubierto esta “problemática” que nos salpica a todos, desde lo institucional o los agentes culturales, los propios artistas y  hasta la propia audiencia. Leerlos es adentrarte en la reflexión que supone enfrentarse a una disciplina que no posee definición y en un tiempo convulso en donde el arte no se escapa de las miserias humanas.

Para no caer en el error de parafrasear estas perlas llenas de sabiduría y haciendo uso de esas nuevos cauces de comunicación que abren las redes sociales, me he permitido la indecencia (con el beneplácito del autor) de extraer literamente desde Facebook aquellos “problemas” que resultaron más reveladores, acertados o mordaces del total de este jugoso pastel.  

















































Si vuestra sed de saber más sobre el tema es insaciable no dudéis ver in situ su decálogo de los 100 problemas (o retos, como le gusta denominarlos a él) del Arte Contemporáneo, que además quedan enriquecidos con los debates de los usuarios. Para ello adjunto el link a su página de Facebook y un listado de 50 de los 100 problemas que acabarán comprendiendo su decálogo, para que elijáis al gusto.




https://www.facebook.com/juancarlos.romanredondo.7

Por cierto, después de todo esto, ¿Seguís pensado que EL ARTE CONTEMPORÁNEO ES UN PROBLEMA?.

Nota: Todo el mérito de este post recae la cabeza pensante de Juan Carlos, que ha sido tan generoso de “prestarme” sus brillantes ideas para ilustrar este pequeño espacio de la Blogoesfera dedicado al Arte. 









lunes, 8 de diciembre de 2014

LA GUARIDA DEL ARTISTA: Talleres, estudios y demás espacios de creación artistica.

          Los hay de todas clases. Caóticos o impecables, pulcros, anárquicos o desordenados. Otros huelen a pintura, a ferralla o aguarras, a hierro o pegamento. En algunos se escucha el sonido del silencio, y en otros el tañer de los martillos o radiales en ebullición, pero todos tienen algo en común: en ellos reside el alma de los artistas.

Picasso en su estudio.
    Hablamos de los estudios de artistas, esos espacios en donde las ideas fluyen libremente, quedándose atrapadas en los lienzos en algunas ocasiones o vagando libremente  en otras esperando a ser elegidas algún día. Por todo ello y porque la magia se pasea a sus anchas por esto lugares de creación, el continente primero de las obras de arte bien se merece un sitio en este sumidero de pensamientos. 

      La idea de mostrar estas guaridas surgió de un híbrido en mi cabeza: Por un lado de la visita a la exposición de "Picasso en el taller" de Fundación Mapfre y por otro y casi al unísono, de la visita al estudio de un escultor. 
        Supongo que mi idea sobre lo que era un estudio se asemejaba bastante a la que la imaginería popular tiene: pinceles y paletas manchadas por doquier, colores infinitos y lienzos inacabados, pero esta percepción se fue de un soplido al visitar el lugar de creación del escultor Carlos Albert.


       De ese imagen preconcebida pasé a la de una nave industrial de dimensiones colosales, donde las grúas y sopletes componían la naturaleza muerta del espacio y donde esa concepción más cercana a “El arte de pintar” de Veermer, daba paso a una escena más propia de la velazquiana “Fragua de Vulcano”. Cambiábamos así la fragilidad de pinceles y telas, por la rotundidez del fuego y los martillos.
   Es así como lo explico y es así como se entienden las dimensiones de las esculturas de Carlos Albert y la fuerza de los materiales utilizados, donde dar forma a la dureza del hierro y el acero se convierte en el más delicado de los trabajos.

Taller del escultor Carlos Albert. Madrid.

       Se dice que la olfativa es la más potente de las memorias  y le pregunto a él mismo con que olor definiría su estudio. Me dice huele a invierno y a carbón y que el repicar incesante del martillete es la melodía para su espacio, el lugar donde da forma a sus sueños.


      Hasta aquí todo correcto. Pero démosle una vuelta de tuerca. ¿Qué ocurre con esas otras disciplinas que superan el trinomio, escultura, pintura arquitectura? Pues también existen y pensé, que por ende, debían existir también otros espacios que se escapaban a nuestra imaginación.
Y no me equivocaba pues el colectivo LRM Performance ignora esa frontera entre disciplinas artísticas, haciendo de la luz, la música, el movimiento y lo visual, sus materias primas. Éstas logran adaptarse a la perfección al espacio, generando una especie de simbiosis que acaba contagiando a los propios artistas, creándose una especie de caverna primigenia.



Memory Root Light- Trailer 1 (2012) from LRM Performance on Vimeo.


      Su estudio “suena”. Tanto es así que los sonidos derivados del espacio y los  del propio edificio forman parte de su banda sonora y los murmullos cotidianos del cerrar de puertas, del tránsito de tuberías o del espontaneo ladrido de un perro, acaban formando parte de su trabajo, como ocurre en Memory Root Ligth donde son grabados y procesados digitalmente.

    La tela negra que cubre paredes y suelo (para evitar la reverberación), dota a este espacio de un halo mágico que lo envuelve todo, donde los aromas forman también parte de la escenografía. 
     El taller de David y Berta huele a el polvo que deja la madera recién cortada y es que las huellas de una antigua fábrica de muebles se han encargado de darle ese toque a solera que tiene lo añejo. Me cuentan que al entrar, una montaña de serrín anegaba literalmente el espacio y que por ello acabaron llamándolo poéticamente "Kolmanskop", como  esa ciudad de Namibia donde la arena del desierto inunda las casas


Taller de LRM Performance. Madrid.
Pero es el olor a glicerina en suspensión (material con el que está hecho el humo que utilizan para potenciar la luz) el que se ha hecho dueño y señor de este lugar, que recuerda a ese nostálgico aroma  que delata a las salas de cine.

     Se les nota al hablar esa especie de cariño que se le tiene a los sueños cumplidos, aunque sacar proyectos adelante en los tiempos que corren sea complicado. Su espacio y su obra forman ya parte de ellos, tanto que lo definen como esa relación tipo “es complicado”, donde a veces la dicotomía amor-odio se apropia apasionadamente de este enigmático lugar.


Escena de Memory Root Light. Taller de LRM (Madrid)
  
       Lo íntimo encontró su lugar en un taller escondido de la ciudad de Santiago. Me asomo a él con cierta vergüenza, como aquel que teme invadir la intimidad de un templo. 
         La curiosidad mato al gato….pero supo la verdad! Con esas premisas me adentro en esta buhardilla del centro de la ciudad para conocer el lugar de trabajo y disfrute de la artista Fany m. morena.


        Las paredes empapeladas de sueños y trabajos nos hablan de esta artista plástica que un día sintió la extraña atracción por crear sobre materiales desechados y que calló profundamente enamorada del tetra brik.

Ilustraciones en envases reciclables.

     Conocedora profunda de la técnica, se permite el lujo de jugar con estos envases como paleta de pintura, creando un lenguaje visual y una atmósfera propia de las meigas que pueblan esos lares.


Trabajo en tetra brik. Fani m.morena

        Dice que la pintura y el dibujo son ahora la base de su inspiración y me cuenta divertida y entre juegos de palabras que siempre se encuentra en un constante proceso de experimentación-diversión. 

       Se delata sola ante ese orden caótico (o caótico desorden) que envuelve su espacio, como también se destapa con la marca de la casa; 
Los corazones galopan desmedidos por el taller de Fani, donde encuentran un lugar de reposo, ya sea en cartón, papel o cualquier material abandonado.







           
       
Por último le pregunto a que huele su taller y a que suena y me responde como ella mejor lo sabe hacer.


       
Pero aún no había terminado de sorprenderme del todo. ¿Te has preguntado alguna vez donde podrían haber sido creadas las diosas? Pues parece ser que en taller de la maravillosa Mar Solís.

    
Mar Solís trabajando en su estudio.

Conocí su obra de mano de estas delicadas divinidades impresas en aluminio y tetrapack, pero lo que no sabía es que esas pequeñas esculturas tenían su réplica en dimensiones parecidas a las de la mismísima y desaparecida estatua de Atenea Nike.

Me cuenta que las pequeñas diosas surgen del deseo de sentirse ella misma como Gulliver al manipular sus creaciones, pero que es realmente la escala monumental donde ella se encuentra a gusto, como la protegida de estos gigantes  que salen de sus propias manos.

Me dice también que su estado natural lo encuentra trabajando y que allí desciende al infierno y se eleva hasta el cielo, que es lugar donde descarga sus pasiones y tormentos. Menciona que para ella su taller es su "Om" (aunque apunta por lo bajini que si ningún tipo de connotaciones religiosas). 

Esta breve palabra proveniente del budismo designa el universo entero, la combinación de los físico y lo espiritual. Poco más tuvo que añadir para que entendiera que allí es donde gravita el centro de toda su creación. Es el lugar en el que se entrelazan su vida y su arte.
     
Pasear por su estudio es impregnarte de olor a madera, pero de uno muy especial, de ese que huele a recién estrenado, uno que se confunde incluso con el aroma del pan recién horneado. 

Me lo cuenta y me dice que si cierra los ojos y lo piensa, no solo le huele, si no que también le sabe. Lo saborea y por su cara deber ser algo muy apetitoso.

No le importa el ruido que las maquinas desprenden al compás de su trabajo. Es capaz de abstraerse, pues su estudio es la voz de su conciencia, es como entrar en los más profundo de sus ser y estoy segura de que allí, no hay ruido.


Trabajos de Mar Solís.(Fotos de MasauR)

    

          Impregnados por sus obras, estos lugares que cobijan los sueños y desvelos de los artistas se merecían un espacio porque, ¿Aún piensas que el mundo sería el mismo sin arte?

http://www.carlosalbertescultor.com/en/

http://www.lrm-info.com/

http://fanithings.blogspot.com.es/2014/02/bomb.html

http://marsolisescultura.blogspot.com.es/